Astrofísico colombiano que bautizó “Magdalena” en la Vía Láctea publica libro sobre el universo invisible
Con 3.000 años luz de largo según el comunicado del Instituto Max Planck de Astronomía, el filamento de hidrógeno “Magdalena” fue identificado en la Vía Láctea por un equipo liderado por el astrofísico colombiano Juan Diego Soler, quien lo bautizó así por el río colombiano
El astrofísico bogotano Juan Diego Soler, quien lideró en el Instituto Max Planck de Astronomía (MPIA), en Alemania, el equipo que identificó un filamento de hidrógeno en la Vía Láctea al que llamó “Magdalena”, publicó el libro Historia del universo invisible, editado por Debate, según datos de la editorial por confirmar.
El hallazgo
Según el MPIA, un grupo internacional de astrónomos liderado por Soler halló una compleja red de estructuras filamentarias de hidrógeno atómico en la Vía Láctea. Para hacerlo visible, aplicó a los datos de la encuesta THOR, que combina observaciones de radiotelescopios, un algoritmo de visión artificial usado en aplicaciones como el reconocimiento de caracteres y el análisis de imágenes satelitales.
El equipo encontró que la mayoría de los filamentos son paralelos al disco de la galaxia. Uno de ellos, de unos 3.000 años luz de longitud, fue nombrado por Soler “Magdalena”, en honor al río más largo de Colombia, su país de nacimiento. Jonas Syed, coautor del estudio, dijo entonces que podría ser el objeto coherente más grande conocido en la Vía Láctea.
Estudios posteriores
Según Xataka, un trabajo posterior concretó las medidas del filamento, al que los científicos llaman “Maggie”: unos 3.900 años luz de extensión, a cerca de 55.000 años luz de distancia, en el lado más lejano de la galaxia. El MPIA considera que podría representar un eslabón en el ciclo de la materia de las estrellas. Para calcular su tamaño, el equipo usó datos del satélite Gaia, de la Agencia Espacial Europea, según El Ciudadano.
Soler explicó que lo más probable es que el filamento sea el remanente de burbujas de gas más antiguas que reventaron en el borde del disco galáctico, acumuladas durante millones de años y mantenidas coherentes por los campos magnéticos.
El científico
Soler es físico de la Universidad de los Andes y se doctoró en la Universidad de Toronto, en Canadá, en un grupo de astrofísica en globo, según Radio Nacional de Colombia. En esa emisora explicó que el trabajo busca reconstruir la historia de la galaxia a partir de las nubes de hidrógeno, el elemento clave para formar estrellas.
El libro
Historia del universo invisible recorre la historia de la astronomía y de los instrumentos que permiten observar lo que el ojo humano no capta. Antes, Soler publicó Relatos del confín del mundo (Aguilar, 2021), sobre la Antártida. Ambos datos deben confirmarse con las editoriales.