Deforestación en la Amazonía brasileña cae 41,8 % y marca su nivel más bajo desde 1988

Sebastian Rodriguez

Deforestación en la Amazonía brasileña cae 41,8 % y marca su nivel más bajo desde 1988

Cinco años seguidos de reducción lleva la deforestación en la Amazonía brasileña, según el Gobierno de Brasil. Entre agosto de 2025 y julio de 2026 se perdieron 3.335 km² de selva, 41,8 % menos que un año antes y el menor registro del sistema satelital Prodes desde 1988.

El Gobierno de Brasil informó que la Amazonía brasileña perdió 3.335 kilómetros cuadrados de selva entre agosto de 2025 y julio de 2026, un 41,8 % menos que en el período anterior. Según los datos del sistema satelital Prodes, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), es la cifra más baja desde que comenzaron las mediciones, en 1988.


De acuerdo con el Gobierno, este es el quinto año consecutivo de reducción interanual en la mayor selva tropical del planeta. La cifra mejora el mínimo anterior, de 4.571 km², registrado en 2012, y contrasta con el máximo histórico de 1995, cuando se perdieron 29.050 km². Según el INPE, los datos de Prodes son más precisos y detallados que los informes mensuales.


Según las cifras oficiales, en 2021, durante el gobierno de Jair Bolsonaro, se deforestaron 13.038 km². Desde entonces el dato ha bajado así: 11.594 km² en 2022, 9.064 en 2023, 6.518 en 2024 y 5.731 en 2025.


La deforestación también disminuyó en el Cerrado, la sabana tropical brasileña y una importante región agrícola. Allí cayó un 23,8 % interanual, hasta 5.517 km², su nivel más bajo desde que comenzó el seguimiento en 2001.


El Ejecutivo atribuyó la reducción a sus políticas de prevención y control, que combinan vigilancia satelital, inspecciones ambientales, protección territorial e incentivos a actividades productivas sostenibles.


El ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático, João Paulo Capobianco, afirmó en un comunicado que la baja “no es un hecho aislado, ni fruto de la suerte”. Según el ministro, las políticas se apoyan en la ciencia, la información y la participación de la sociedad, además de la colaboración con autoridades locales y regionales.


Desde 2023, según datos oficiales, las autoridades ambientales han hecho 76.095 operativos de fiscalización en todo Brasil y han impuesto 25.101 multas por infracciones relacionadas con la deforestación. El valor total de las sanciones es de 11.800 millones de reales (2.322 millones de dólares).


Márcio Astrini, secretario ejecutivo del Observatorio del Clima de Brasil, calificó las cifras como un logro histórico. Según él, muestran que con voluntad política es posible frenar la deforestación y las emisiones de gases de efecto invernadero.


Cristiane Mazzetti, coordinadora de Deforestación Cero de Greenpeace Brasil, atribuyó el resultado a decisiones políticas, entre ellas la inversión en vigilancia y control y el fortalecimiento de Ibama e ICMBio. Advirtió que mantener la tendencia dependerá de la continuidad de esas políticas.


Los ambientalistas señalaron que evitar la pérdida de bosque reduce las emisiones por cambios en el uso del suelo y preserva el papel de la Amazonía como uno de los mayores depósitos de carbono del mundo.


Pese al descenso, persisten retos. En el Cerrado, según los ambientalistas, buena parte de la tala ocurre en propiedades privadas mediante cambios de uso del suelo autorizados legalmente. Eso limita la eficacia de los controles centrados en la deforestación ilegal.


El presidente Luiz Inácio Lula da Silva fijó como meta alcanzar la deforestación cero en la Amazonía en 2030. Las cifras se divulgaron nueve días antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil.


Fuente: datos del Gobierno de Brasil e INPE (sistema Prodes), según el texto suministrado por la redacción. Medio de origen por confirmar.

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